INCERTIDUMBRE COMERCIAL IMPULSA AL ORO
Oro supera los $5,200.0 dólares ante nueva incertidumbre comercial
Durante las últimas semanas, el oro ha mantenido un comportamiento altamente dinámico, reflejando tanto episodios de presión como de recuperación tras haber alcanzado niveles récord a finales de enero. El metal inició febrero con movimientos amplios asociados a ajustes especulativos y a una mayor cautela entre los inversionistas, en un entorno en el que las modificaciones en la operativa de mercados asiáticos y tensiones geopolíticas reforzaron la demanda de activos de refugio. Hoy, el commodity extiende su proceso de recuperación y supera nuevamente los $5,200.0 dólares por onza (+2.05% en la sesión), impulsado por un renovado episodio de incertidumbre comercial en Estados Unidos, tras el anuncio de un arancel global de 15.0% por parte del gobierno de Estados Unidos, luego de que la Corte Suprema limitó el uso de facultades de emergencia para imponer tarifas. Los mercados también incorporan señales mixtas relacionadas con la actividad económica estadounidense y con la evolución de las tensiones diplomáticas en Medio Oriente.
Expectativa de corto y mediano plazo
El comportamiento reciente del metal sugiere una fase de consolidación por encima del umbral psicológico de $5,000.0 dólares con un soporte en $4,900.0 y una resistencia en $5,350.0, luego de un periodo caracterizado por ajustes técnicos y reacomodos de posicionamiento. La incertidumbre en torno al rumbo de la política comercial estadounidense, las discusiones sobre eventuales acciones de la Reserva Federal y la creciente atención a los riesgos geopolíticos continúan impulsando el interés por activos defensivos. En este entorno, es probable que el metal mantenga episodios de fluctuación amplia en el muy corto plazo, especialmente mientras los mercados evalúan el impacto de las nuevas medidas arancelarias y la evolución de las negociaciones internacionales. No obstante, el balance fundamental continúa siendo favorable para el oro, apoyado en una combinación de factores estructurales que incluye mayor cautela hacia divisas y bonos soberanos, las tensiones geopolíticas y el debilitamiento intermitente del dólar, los cuales podrían permitir al metal extender avances conforme se clarifique el panorama económico y político global.
