Durante las últimas dos semanas, el S&P/BMV IPyC acumula un ajuste de -5.8%, explicado principalmente por un entorno global más restrictivo. En primer lugar, datos laborales sólidos en Estados Unidos modificaron las expectativas de política monetaria, reduciendo la probabilidad de recortes de tasas y reforzando la narrativa de “higher for longer”. Esto impulsó al dólar, generando salidas de capital de mercados emergentes como México. A la par, el ajuste en Wall Street, especialmente en tecnología, contagió al IPC dada su alta correlación con flujos globales. Adicionalmente, la caída en commodities impactó emisoras clave como las mineras, las cuales lideran las caídas dentro de la muestra (Peñoles -17% en la última semana) amplificando la presión.
Adicionalmente, se ha observado una salida relevante de flujos institucionales, evidenciada por caídas más pronunciadas en el mercado accionario que en el tipo de cambio, sugiriendo una reconfiguración de posiciones. Asimismo, la debilidad en emisoras de consumo e industriales ha contribuido al desempeño negativo del índice. Por otro lado, la incertidumbre ante la revisión del T-MEC, ha añadido una prima de riesgo. No obstante, el movimiento parece consistente con una fase correctiva tras el rally previo, más que con un deterioro estructural del mercado mexicano en el mediano plazo.
Técnicamente, el IPyC ha entrado claramente en una fase correctiva de corto plazo dentro de una tendencia alcista de mayor grado. El nivel actual (65,348 puntos) se ubica por debajo de la media móvil de 10 días (67,270) y de la media de 50 días (68,700), lo que confirma pérdida de momentum y un sesgo bajista táctico; el cruce a la baja respecto a la media de 10 días refuerza la velocidad del ajuste. Sin embargo, el índice aún opera cerca de la media de 200 días (65,625), nivel clave que actúa como soporte estructural de largo plazo. El RSI en 32 indica condiciones cercanas a sobreventa, sugiriendo posible rebote técnico. La ruptura clara de 65,500 abriría espacio hacia los 63,500 puntos, mientras que una recuperación requeriría retomar el rango de los 67,000–68,700 puntos.