Oro profundiza debilidad ante renovadas presiones sobre tasas
Hoy, el oro extendió su trayectoria descendente tras la publicación del reporte de inflación en Estados Unidos, un evento que volvió a presionar al metal al reforzar las expectativas de un entorno monetario más restrictivo. Durante la sesión, el oro registró una caída de 4.3% respecto al cierre de ayer, manteniendo un sesgo claramente negativo. El detonante principal fue el repunte de la inflación general, que alcanzó su mayor nivel en más de tres años, impulsada por el encarecimiento de los energéticos. Este resultado reforzó la percepción de presiones inflacionarias persistentes, reavivando los temores de que la Reserva Federal mantenga una postura restrictiva por más tiempo o incluso retome la discusión sobre incrementos adicionales en la tasa de referencia. En el CME, las probabilidades implícitas para un aumento de 25pb en la reunión de diciembre se ubican actualmente en 43.6%, frente al 41.3% de la semana pasada, pero muy por encima del 13.7% registrado el 8 de mayo. En este contexto, el oro continúa perdiendo atractivo en escenarios de tasas de interés elevadas. En paralelo, el entorno geopolítico sigue añadiendo volatilidad al mercado. Las tensiones en Medio Oriente han elevado los riesgos sobre el suministro energético global, impulsando los precios del petróleo y reforzando las presiones inflacionarias. A nivel técnico, la ruptura sostenida por debajo de su media móvil de 200 días ha reforzado la presión vendedora, activando flujos de salida adicionales por parte de inversionistas institucionales.
Expectativa de corto y mediano plazo
Hacia adelante, el oro continuará altamente sensible a la trayectoria de la inflación y a la política monetaria en Estados Unidos. En el corto plazo, el sesgo permanece a la baja ante la posibilidad de que las presiones inflacionarias se mantengan elevadas, prolongando un entorno de tasas restrictivas. Bajo este escenario, el mercado observa una zona de soporte estructural en el psicológico de $4,000.0 usd, nivel que podría actuar como punto de contención. Por otro lado, cualquier señal de moderación en la inflación o ajuste en las expectativas de política monetaria podría favorecer un rebote hacia la zona de resistencia en $4,450.0 usd, rango clave para evaluar la viabilidad de una recuperación en el mediano plazo.
