- Oro recupera $4,250.0 usd tras acuerdo Irán-Omán en Ormuz (ayer +4.0%), que redujo la prima de riesgo inflacionario energético.
- El metal rompió su media móvil de 50 días tras semanas de consolidación entre $3,950.0-$4,050.0 usd impulsado por el tono restrictivo de la Fed.
- El mercado estima un soporte entre $3,800.0-$4,050.0 usd, y una resistencia entre $4,300.0-$4,600.0 usd.
Acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz detona el mayor repunte en meses
Tras la ruptura del nivel psicológico de $4,000.0 dólares registrada el 24 de junio, el oro registró varias semanas de consolidación en esa zona, oscilando entre $3,950.0 y $4,050.0 dólares en un entorno de alta volatilidad, conforme el mercado digería el tono restrictivo de la Reserva Federal bajo la nueva presidencia de Kevin Warsh y el fortalecimiento del dólar.
Ayer, el oro registró su mayor avance en varios meses, con un incremento superior a 4.0% en la sesión, después de que Irán alcanzara un acuerdo con Omán para establecer una ruta de embarque a través del Estrecho de Ormuz. Esta noticia redujo de forma significativa la prima de riesgo inflacionario asociada al suministro energético, uno de los principales factores que había mantenido presionado al metal desde el inicio del conflicto.
El movimiento también detonó una ruptura técnica relevante, con el oro rompiendo al alza su media móvil de 50 días por primera vez en meses, una señal que algunos analistas interpretan como el posible fin de la fase correctiva.
Expectativa de corto y mediano plazo
De cara a las próximas semanas, el catalizador más relevante para determinar la dirección del oro será la evolución de las negociaciones en torno al Estrecho de Ormuz y su impacto sobre los precios de la energía y las expectativas de tasas de la Reserva Federal.
Un acuerdo duradero que reduzca de forma sostenida la prima inflacionaria energética favorecería una moderación en las expectativas de endurecimiento monetario, lo que abriría paso a una recuperación más consolidada del metal hacia la zona de resistencia entre $4,300.0 y $4,600.0 dólares, con el consenso de analistas proyectando niveles superiores hacia el cierre del año conforme se normalice el entorno.
En este escenario, la demanda de bancos centrales continuaría actuando como el principal soporte estructural, luego de que el segundo trimestre mostrara un repunte relevante en las compras oficiales tras un primer trimestre débil.
Por el contrario, si las negociaciones de paz en Medio Oriente se estancan o se registra un nuevo episodio de escalamiento geopolítico, el mercado volvería a poner a prueba la zona de soporte amplia entre $3,950.0 y $4,050.0 dólares, con riesgo de extender la corrección hacia niveles de $3,800.0 dólares en caso de que la Fed confirme un sesgo restrictivo adicional en los próximos meses.
