En el corto plazo, tras el impulso alcista sostenido del USD/MXN, iniciado a mediados de septiembre, con el cual se validó un máximo desde el 25 de noviembre de 2025 en la marca de $18.43, la paridad ha mostrado un agotamiento de la presión compradora, en convergencia con diversos osciladores. Asimismo, a pesar de la vela alcista de la jornada anterior, el patrón actual (spinning top) sugiere indecisión entre los participantes del mercado y da margen a una posible corrección bajista.
Para el mediano plazo, el movimiento alcista acelerado del USD/MXN lo ha llevado a reingresar formalmente a la nube bajista de Ichimoku (actualmente entre $17.77 y $18.43 spot), y ha perforado su MA 200 en los $18.21. En este contexto, será fundamental confirmar el rompimiento y la duración por encima de la nube de Ichimoku, para reforzar la expectativa de continuidad en próximas semanas, ya que de invalidarse se podría materializar una fase lateral con sesgo bajista. Asimismo, destacan algunas señales de agotamiento en los osciladores técnicos, que podrían añadir confianza en la visión de mediano plazo.
Hacia el largo plazo, después del breve rompimiento de la media móvil de largo plazo, por debajo de las $17.13 unidades, la vela de septiembre repuntó hasta el máximo de $18.42, invalidando la expectativa de un cambio de tendencia de largo plazo. Con ello, la paridad está validando la zona de convergencia de la MA 50 y el Senkuo Span A de Ichimoku como resistencia dinámica en los $18.37 spot, reingresando formalmente al patrón triangular formado desde 2020. Asimismo, los principales osciladores técnicos muestran un cambio en la presión vendedora que se acumuló de 2025 a febrero de 2026, reforzando la previsión de continuación alcista.
